Adiós


Hora local: 7:07 de la mañana

El gordo está en su sitio, hoy no quería tomarse el café, hoy quería un rico bol de cereales, pero no le quedaban en la despensa, así que se ha puesto a llorar, como un niño pequeño y malcriado, me he visto en la obligación de darle una buena bofetada, con toda mi mano abierta en su cara. Ha dejado de llorar inmediatamente.

Después me he sentado a la mesa, y me he servido una buena taza de café, y los dos hemos tomado café, en silencio, juntos, él en su trono, y yo en una silla de madera, y sin darme cuenta, le he empezado a hablar:

_Sol, Solete, amigo mío, rey mío, creo que lo dejo, que me voy, hoy es mi último día, no quería pegarte, yo no soy de pegar, nunca he pegado a nadie, hoy ha sido la primera vez, y te pido perdón, por pegarte, no quedaban cereales, los malditos cereales que tanto te gustan, no es culpa tuya, la persona encargada de tener provisiones para ti, se ha olvidado de comprarte cereales, ¿sabes? A mí también me gustan los cereales, y supongo que también me apetecía un buen bol de cereales, pero, no quedaban. ¿me perdonas? Lo siento de verdad, nunca lo volveré a hacer, claro que no… hoy es mi último día, lo dejo, no puedo más, este trabajo me está matando, no literalmente, pero me está matando, por dentro, necesito dormir, hasta que tú estés allí arriba en todo lo alto, alumbrando la vida, la hermosa vida que se nos escapa por no estar atentos_

Silencio, esa su única respuesta, como mucho guiña un ojo, y te deja ciego, es lo que tiene ser el Sol, mucho fuego y mucho silencio, si tuviese un pitillo, no me haría falta encendedor, bastaría con acercarme un poco a él, en el fondo me da pena, tan solo, tan incomprendido, tan absorto en sus propias decisiones, es un Dios, y está solo, pero no porque lo haya elegido, sino porque es único en su especie, pobre Sol, él también se merece que lo amen, que lo quieran, que le digan cosas bonitas, y todo lo demás, es un gigante con pies de barro…. Y aquí estoy despidiéndome de él, pobre….

_Bueno, no sé que voy a hacer a partir de ahora, supongo que madrugar sin objetivos vitales en la vida, mañana cumplo 37, se dice pronto, 37 añazos, y estoy igual que a los 20, mi cabeza loca sigue siendo mi cabeza loca, quizás debería madurar y hacer cosas normales, pero es que nunca he hecho cosas normales, nunca he llevado una vida normal, una vez lo intenté, intenté ser el hombre correcto, lo intenté con todas mis fuerzas, pero fracasé, o me hicieron fracasar… pero, benditos peros, he conocido a una chica, ¿sabes? Es una chica única, una entre un millón, una entre mil millones de billones de trillones. Y quiero que salga bien, no es que quiera que salga bien, es que sé que va a salir bien, las cosas no se quieren, las cosas pasan, y a mí me está pasando, a nosotros nos está pasando, fluyen las miradas, y los gestos y las risas, y la puta complicidad, ¿sabes a lo que me refiero verdad? Y aunque haga miles de cosas al cabo de un día, siempre una parte de mi psique está con ella, con su sonrisa, con su piel, con su olor, con su corazón…. Me voy a ir, porque a partir de ahora, ya no quiero levantarte más, a partir de ahora, necesito mi tiempo vital sin horarios, para amar a esa persona, para escribirnos a las 6 de la mañana, libremente, sin interrupciones, sin que tenga que decirle, “querida, me encanta lo que me dices, pero tengo que despertar al gordo”, el gordo eres tú, ¿lo entiendes? ¿Entiendes lo que pretendo decirte?_

y el Sol sigue callado, le da un sorbo al negro néctar de una semillas a las que llamamos café, termino el mío, guardamos un poco de silencio, los dos, es la hora, él tiene que salir a escena, y yo tengo que irme, salir de su vida, me parece intuir una lágrima en sus viejos y ancianos ojos, una lágrima de fuego, por la despedida, por mi despedida, me dan ganas de abrazarlo, pero ¿cómo hacerlo sin resultar carbonizado? No hay forma, así que sonrío, me levanto de mi silla, y salgo de su casa, él también sale, y poco a poco, sube por la escalera, por su escalera, hacia el cielo azul e inmenso, alumbrando la vida de millones de seres, insignificantes, alumbrando mi vida, otro ser insignificante…. Sonrío… soy feliz, quiero continuar siéndolo, estoy en el paro, me he despedido de mi mejor amigo, un amigo mudo, rey y abrasador, pero mi único amigo, las lágrimas me brotan de los ojos, son de fuego, de emoción, de amor.. me siento libre, y eso es maravilloso,

espero que viva otros mil millones de años… el tiempo suficiente para que yo pueda amar eternamente a esa chica, que me vuelve loco….

Hora local: 7:40, el cielo ya está azul

Rey de reyes

hora local: 7: 06 de la mañana,

termino de llegar a casa, hoy me ha costado más que nunca, el rey estaba agotado de una noche de fiesta y farra, casi no ha dormido, le he tenido que preparar un café triple, y aún así, se ha hecho el remolón, tanto, que he tenido que coger un palanca gigante especial para estos casis y ponerla debajo de su lumbago para expulsarlo de la cama...

al final, le he tenido incluso que lavar los dientes, incluso que sujetarle el miembro mientras hacía su micción matutina, incluso que cortarle las tostadas en mini trocitos y porciones para que no se atragantase...

jodido rey, creo que me he vuelto republicano por el jodido trabajo que tengo, levantador del rey, joder, ya podría haber escogido otro empleo, ¿cuál? yo que sé! cualquier otro, ¿pero éste? ¿por qué?

está claro, el anuncio en la prensa pintaba muy bien: "se busca joven insomne para hacer trabajo real, bien remunerado". lo de real era literario, yo me imaginaba otro tipo de realidad, pero claro, mis monólogos interiores pocas veces tienen que ver con la realidad, básicamente porque parte de lo más profundo de mi psique. y mi psique es la antítesis de la realidad, es un mundo de ficción, por explorar... pero ahora no es el momento de hablar de la psique, y mucho menos de la mía...

el rey cada día está más gordo, cada día tengo que bucear más entre sus calzoncillos, apartar sus carnes para llegar a su real miembro, cada día que pasa me da más asco, al principio se hacía el simpático, el gracioso, y ahora, no, ahora, se muestra tal y como es, un bebé gigante y malcriado.

no sé si digo esto porque le odio, o digo esto porque ya no tengo nada que hacer el resto del día, a veces voy paseando por la calle, y veo a las vecinas, a mis vecinas, a cualquier hora, pensarán que no tengo oficio ni beneficio, que soy un parásito, que no trabaja, o que trabaja haciendo pocas cosas con mucho margen de beneficio, me encuentro con éstas, a cualquier hora, parece que están esperando detrás de sus cortinas, a que yo salga a la calle para interceptarme y decirme algo, lo que sea, dese un "buenosdías" hasta un "¿notrabajasnuncamalditoholgazán?"

pero en mi contrarto me tienen prohibido decir que trabajo, y en lo que trabajo, de hecho no cotizo ni a la seguridad social, no cotizo a nada, lo único que hago es de levantador de su majestad. odio mi vida, odio mi empleo, odio a mis vecinas. tanto odio me está ensuciando el alma. me está apartando de las cosas bellas que tiene la vida, yo quiero amar... gran objetivo: amarrrrrrr, con muchas erres, casi infinitas.....

en fin, que voy a ver si me invento algo, que hacer el resto del día, es lo que tiene ser insomne, y trabajar durante una hora al día, de 6 a 7 de la madrugada,

ya ha salido, ya se cuela por mi ventana, holgazán, cada día un poco más tarde, cada día un poco más lento, más viejo, más imbécil, menudo rey tenemos, aunque por otro lado, prefiero ser el levantador del astro rey, que no el acostador de la hermana luna, ¿te imaginas? ¡qué locura de horarios! he visto a la luna a cualquier hora del día y de la noche... pobre persona quien tenga que acostarla y quien tenga que levantarla....

dicen que este rey será el último, que después ya no habrá rey, eso está bien, yo perderé mi empleo, me quedaré en el paro, no problema, no necesito el dinero, necesito otras cosas, sueños, necesito sueños y camas, sueño con soñar y con dormir durante años, ¿alguien más soñará con soñar? yo sueño mucho en muy poco espacio de tiempo, de hecho sueño tanto, que cuando me despierto no sé quien soy, donde estoy, ni en que día, mes y año me encuentro, pero entonces viene a mi cama, la levantadora del levantador del rey, y me trae el café, y me despierta a la realidad, mi levantadora no me acompaña al baño, menos mal, soy incapaz de mear delante de una mujer, salvo cuando voy borracho, que soy capaz de mear en cualquier lado incluso dentro del bol de cereales de mi rey, (pero esto no lo digáis, es un secreto entre nosotros)...

a la levantadora, a mi levantadora, ¿le pasará igual que a mí?

espero que no, a mí me cae bien, me cae bien todo el mundo, menos mis cotillas vecinas, y mi gordo rey.

buenos días

hora local: 7:32

2, 3, 4 ó 5 de agosto


2 de agosto, ó 3,ó 4 ó puede incluso que 5, no sé nada, no sé absolutamente nada,

la ventana está abierta, y la chicharra escupe su “dulce” canción, el calor se pega a todas las paredes y a todas las superficies,, incluso a todas las pieles, incluso a todas las pieles de todos los superhéroes,

soy Bikeman, y sufro el calor como cualquiera de ustedes, no por el hecho de ser Bikeman voy a ser menos humano,

así que del modo en que sufro el calor, es el mismo en el que usted también sufre, y sufro hambre y sed, mucha sed, necesito casi 4 veces más agua que cualquiera hombre o mujer, tenga usted en cuenta que sudo, que sudo mucho, ¿no se me puede exigir que vaya a rescatara una niña que está colgando de un puente y que vaya en 1 minuto a una distancia de casi 8000 kms, y pedir, encima, que no esté sudado!

El glamour es para los de primera, yo soy de segunda… no soy de otro planeta, y la gravedad me afecta igual que a todos, y todas las posibles posibilidades de sufrir y de emocionarse y de equivocarse y de lo que sea,  son las mismas…

Lo peor no es sudar, lo peor es limpiar, llegar a casa de derrotar a una terrible mutación de monstruo prehistórico creada por Globerus Antiman,  y tener que limpiar la sangre, y el sudor, y la tierra, y el olor a neumático quemado de toda la ropa,

Llego a casa exhausto, y me quito la ropa, sucia y andrajosa, que tiraría a la basura sin pensarlo, pero que tengo que reciclar una y otra vez y otra vez, y otra.

La puta crisis, antes no era así, antes lucía cada día un maillot distinto, tenía mis favoritos claro, la sección de equipos de leyenda, tenía un maillot del equipo Kas, otro del Teka y claro otro del PDM y del Reynolds, y del Carrera… maillots que llevaban los ciclistas cuando yo era joven.

Pero un día llamaron a la puerta, abrí y entró de lleno la crisis, sin avisar, y ahora, después de lavar la ropa, me tengo que poner a coser, a remachar, a cortar, a alargar. Cual ama de casa.

Pues eso, 2, 3, 4 ó 5 de agosto, no sé que día es exactamente hoy, estoy casi de vacaciones, casi, esta mañana salí a dar una vuelta de vigilancia, siguiendo el rastro de Globerus, pero no lo encontré, se ha esfumado, estoy seguro que se ha ido de vacaciones, a alguna hermosa playa, llena de cocoteros y muchachas de buen ver,

Seguro que mientras se bebe una caipirinha, está tramando un nuevo plan, una nueva estrategia con la que derrotarme, con la que alcanzar el poder, el poder máximo, y hacer del mundo su velódromo particular.

Me duelen las piernas, tengo agujetas, necesito un masaje, debería llamar a alguien, pedir ayuda, necesito un ayudante, siempre lo digo pero nunca hago nada al respeto… soy de segunda porque sé qué cosas mejorarían la calidad de mis días, y sin embargo, prefiero las penurias y molestias de los súper héroes de segunda.

Bueno, lo dejo, voy a meterme en la bañera, la he llenado de hielo, mis músculos necesitan hielo, necesitan relajarse, espero que Globerus hoy me deje tranquilo, cada día que me deja descansar soy más fuerte, eso él no lo sabe, así que por favor mantenedme el secreto a buen recaudo, si lo veis por ahí, no se lo digáis, soy más fuerte tras un día de  descanso,por favor...

Meto mis pies en la bañera, hielo, frío, sanación… adiós mundo.

Fin de la transmisión.

SÚPERHEROE BUSCA



Miro por la ventana entra el sol, todavía es temprano, todavía queda un rato antes de que llegue el aplastante sol del medio día en Valencia, todavía se está a gusto, a punto de sucumbir ante los encantos de la madre naturaleza.

Salgo afuera, los perros revolotean a mi alrededor, pienso, respiro, un breve paréntesis dentro del caos que es mi existencia, un momento íntimo de plenitud, el pequeño Frodo rascándome con sus patitas en mi muslo de carbono.

Le sonrío, mueve la colita enroscada en forma de pompón, la vida sigue, los grillos afilan sus violines, de nota única, los pájaros pían, todo en paz, en comunión, los conejos corren libre por el campo, y las hormigas se esfuerzan por recoger alimentos para su duro invierno en su ataúd con forma de hormiguero…

Todos cumplen con su papel, salvo yo, que simplemente me limito a observar, a escuchar…

Las saco del garaje, a Méndiz y a Look,  me miran, con firmeza, como diciendo “si quieres te subes y empezamos a impartir justicia”… pero yo no las saco para eso, las saco para limpiarlas y para ponerlas a punto.

“¿a punto de qué?” me pregunto a mi mismo. No soy Bikeman, sólo soy una persona normal, con problemas normales, no soy Bikeman…

me pregunto si todos los súper héroes tienen esos momentos en los que no quieren ser, lo que son, es decir, si… bueno, creo que lo he dicho claramente, no voy a repetirlo.

No quiero ser Bikeman, me gustaría poder dejar de serlo. ¿Qué necesidad tengo de hacer lo que hago? El mundo ya está perdido, la humanidad ya está perdida, y además, se lo merece, así que ¿por qué no, simplemente, me aparto, y dejo que todo siga su curso? yo no tengo los suficientes poderes como para cambar un destino que está escrito desde que el hombre es hombre.

Sólo Dios podría cambiar ese destino, pero ni siquiera eso. No creo que exista Dios, y si existió, creo que hace milenios que se suicidó ahorcándose de un árbol en su edén celestial.

Así que ¿por qué debo hacerlo yo? Sólo un tío que va en bici, que se enfunda en su traje de licra y se esconde detrás de sus gafas…

Además, sin Méndiz y sin Look, ni siquiera tengo los poderes, sólo cuando me subo en ellas… un superhéroe de segunda que salva a vida montado en bicicleta, es de chiste, de mal chiste.

Sigo debajo de los pinos, bajo sus sombras, el día avanza, las chicharras emprenden el toque de su melodía de nota única, el sol, ese sí que es nuestro Dios, calienta con fuego la corteza terrestre, los perros siguen revoloteando a mi alrededor.

Me siento solo, un superhéroe que se siente solo, ojalá tuviese un ayudante, un “Robin de Batman”, podría poner un anuncio, “Súper héroe busca ayudante”…

Cojo el móvil lo publico en internet, estoy loco pienso sobre mi mismo, estoy loco. Solitario y loco.

Mendiz y Look han quedado relucientes, las acaricio, están felices, renovadas, deseosas, rugen sus corazones de animales salvajes.

Entro en casa, enciendo el ordenador y empiezo a escribir, me llamo Peter, y estoy tratando de explicar que soy Bikeman, o quien es Bikeman, y lo hago desde mí, desde Peter, que es el Bikeman cuando no se funde en Méndiz o en Look. Debería ir a un loquero y explicarle lo loco que estoy, seguro que me atiborraría a pastillas, cegando toda mi conciencia….

De pronto un ruido, la señal de alarma se dispara, se inicia el riguroso protocolo por el cual me enfundo bajo la piel de Bikeman, yo no tengo nada que hacer, un sistema electrónico lo hace todo por mí, pura tecnología, desarrollada por un empresa de automatismos, me costó una pasta, pero a veces, los súper héroes también tenemos necesidades y caprichos.

¿de que se tratará hoy? ¿un incendio? ¿un terremoto? ¿USA amenazando a otro país con sus misiles? ¿un ultravillano, mi ultravillano? ¿Globerusantiman? Globerusantiman me odia, ¿por qué no podemos ser amigos? Y simplemente pedalear juntos? Pensamientos dispersos, me sacuden la corteza cerebral a la velocidad de la luz, mientras mis caros automatismos me enfunde en mi verdadera piel, me subo a Look, muevo los pies, los pedales, alcanzo la velocidad de la luz en apenas 2 segundos, me dirijo a mi destino, ¡maldita sea! ¿¿¿quiero ser una persona normal y tener una mañana normal! Pero el mundo, el jodido mundo me necesita….

PD: espero que alguien conteste a mi anuncio. Fin de la transmisión.

¿CÓMO TE CONVERTISTE EN BIKEMAN?

 Vemos un palacio de ruedas, luces que se cuelan a traés de radios de bicicletas, cadenas, horquillas, una especie de museo de las bicicletas, al más puro estilo del palacio de hielo de Súperman pero en lugar de formas creadas por el hielo y los cristales, aquí todo está formado por elementos de una bicicleta, bueno de cientos de bicicletas, vemos dos personajes, uno sentado en una bici, haciendo rodillo, pedaleando, sin moverse del sito, el otro sentado en una silla normal, el que bicicletea es Bikeman, el otro, un escritor.

ESCRITOR: ¿cómo te convertiste en Bikeman?
BIKEMAN: es una buena pregunta.
ESCRITOR: gracias.
BIKEMAN: no me des las gracias, también se trata de una pregunta obvia, recuerda que estás aquí para entrevistarme, con lo cual…
ESCRITOR: ya, ya, claro, es cierto….

Silencio. Bikeman sigue pedaleando.

ESCRITOR: ¿y bien?
BIKEMAN: muy bien, estoy muy bien.
ESCRITOR: sí, se nota.
BIKEMAN: gracias.
ESCRITOR: pero…
BIKEMAN: odio los peros.
ESCRITOR: yo quería…
BIKEMAN: la gente quiere muchas cosas.
ESCRITOR: exacto.
BIKEMAN:¿el qué?
ESCRITOR: la gente quiere saber como te convertiste en Bikeman?
BIKEMAN: ah…
ESCRITOR: sí, “¡ah!”

Bikeman deja de pedalear, parece que va a decir algo, empieza a pedalear de nuevo,

BIKEMAN:  ¿en que escuela de periodismo has estudiado? ¿en el CEU? Puto CEU…
ESCRITOR: no sé que tiene que …. (ver)…
BIKEMAN: ¿te parece normal que esa sea tu primera pregunta?
ESCRITOR: es una pregunta importante.
BIKEMAN: sí, ¿pero la primera?
ESCRITOR: ¿qué quieres que te pregunte?
BIKEMAN: no sé, yo me había imaginado otra clase de entrevista, otras preguntas…
ESCRITOR: ¿cómo cuales?

Pausa, Bikeman no deja de pedalear.

BIKEMAN: ¿de verdad me estás dando la oportunidad de formular la preguntas de mi propia entrevista?
ESCRITOR: no lo suelo hacer, pero tampoco suelo entrevistar todos los días a un hombre que nunca deja de pedalear…
BIKEMAN: (sonríe) has estudiado en el CEU, no hay dudas….
ESCRITOR: no he estudiado en el CEU.
BIKEMAN: ¿Seguro?
ESCRITOR: en realidad no he estudiado periodismo…, no soy periodista.

Bikeman deja de pedalear de golpe, lo mira fijamente.

BIKEMAN: jajjajajjaja… cojonudo, ahora resulta que no eres periodista, jajajjaja, casi hubiese preferido que estudiases en el CEU, jajajaj (serio) no, no, no, eso noooo.
ESCRITOR: soy escritor.
BIKEMAN: ¿escritor?
ESCRITOR: sí.
BIKEMAN: eh… (no sabe que decir, continua pedaleando)
ESCRITOR: quiero contar tu historia, el hombre detrás de la bici.
BIKEMAN: bufff…
ESCRITOR: piénsalo…
BIKEMAN: soy un superhéroe.
ESCRITOR: un superhéroe que va en bicicleta.
BIKEMAN: ¿sarcasmo?
ESCRITOR: no, sarcasmo no, sinceridad…
BIKEMAN: ya… tienes razón, soy un superhéroe que depende de una bicicleta, es un poco como de…
ESCRITOR: 2ª división de los superhéroes…
BIKEMAN: sí.

Silencio, solo se escucha el paso de la cadena por los piños.

ESCRITOR: ¿qué súper heroe te gustaría haber sido? De poder elegir…
BIKEMAN: a mi me mola Súperman, eso de volar es insuperable. Yo intento volar con la bicicleta.
ESCRITOR: y lo haces…
BIKEMAN: sí, lo hago… pero Súperman no la necesita, ¿te imaginas? (voz de falsete como de noticiario): “Súperman escucha un grito de socorro al otro lado del mundo, sale del bar donde se estaba tomando un café con Louis Lane, va hacia su bicicleta, no encuentra la llave de sus candados, no tiene bolsillos en su súper traje, se las ha dejado en el traje de periodista de Clark Kent, tiene que ir volando en busca del traje, buscar las llaves, encontrarlas, volver volando, y cuando va a quitar los candados, que curiosamente son de la marca kriptonite, le han robado la bicicleta”….
ESCRITOR: estas son las cosas sobre las quiero escribir, gracias Bikeman.
BIKEMAN: de nada, no creas que me abro fácilmente.
ESCRITOR: eso se lo dirás a todos y a todas…
BIKEMAN: nooo, aunque lucho por el bien del planeta Tierra y de sus habitantes, no suelo empatizar mucho con la gente…
ESCRITOR: ¿por miedo?
BIKEMAN: nooo, o sí… quiero decir, soy una persona normal.
ESCRITOR: sí.
BIKEMAN: que va en bicicleta.
ESCRITOR: sí.

Silencio, Bikeman deja de pedalear, baja  de la bici, abre una nevera que está justo al lado de la bici, saca un zumo de melocotón.

ESCRITOR: ¿cómo te convertiste en Bikeman?
BIKEMAN: fue hace 3 años.
ESCRITOR: ¿cómo fue?
BIKEMAN: intento explicarlo a mi modo…
ESCRITOR: te pido perdón, hazlo…

Bikeman abre el zumo es un teta brick pequeño, se lo bebe de un trago… se vuelve a subir en la bicicleta y vuelta a hacer rodillo.

BIKEMAN: me picó una bici radioactiva…
ESCRITOR: (enfadado) no me jodas!!!
BIKEMAN: a Peter Parker le picó una araña radioactiva y se convirtió en Spiderman, y nadie le ha cuestionado nunca si eso es verdad… a mí me picó una bici.
ESCRITOR: dime la verdad.
BIKEMAN: la verdad no existe.
ESCRITOR: por favor.
BIKEMAN: vale, de acuerdo, no soy de este planeta, soy de “Bripketon”
ESCRITOR: ¿“Bripketon”?
BIKEMAN: sí, es un planeta parecido a Kripton.
ESCRITOR (irónico) ¿de verdad? ¡Bikeman!
BIKEMAN: dime escritor
ESCRITOR: la verdad…

Pausa, solo se escucha el sonido de la cadena girando y girando…

BIKEMAN: no sé tío, ¿y si no existiese un hecho, un acontecimiento por el cual me convertí en Bikeman? ¿y si simplemente me subí en una bici y me transformé en lo que soy?
ESCRITOR: ¿es eso lo que pasó?

Pausa, sonido de la cadena.

BIKEMAN: sí.

Pausa, sonido de la cadena.

ESCRITOR: esta verdad me gusta más.
BIKEMAN: lástima.
ESCRITOR: ¿por?
BIKEMAN: porque no fue así… exactamente…
ESCRITOR:  ¿cómo fue?
BIKEMAN: para no haber estudiado en el CEU, eres muy cabezota.
ESCRITOR: sí, estudié en el CEU.
BIKEMAN: lo sabía, jjajajajaja
ESCRITOR: pero no estudié periodismo…
BIKEMAN: ¿no?
ESCRITOR: imagen y sonido…
BIKEMAN: buah, menuda chorrada de carrera, no me extraña que hayas terminado convirtiéndote en escritor, ¿cómo fue? ¿cómo te convertiste en escritor?
ESCRITOR: es una pregunta difícil de contestar…
BIKEMAN: exacto, igual que la mía.

Se ilumina justo el lado de la nevera, Bikeman baja de su bici, vemos lo que hay, se trata de otra bici,

BIKEMAN: si ruedas conmigo durante 20 mil kms te lo cuento.
ESCRITOR: ¿20 mil kms?
BIKEMAN: ¿te parecen pocos? Está bien, 30 mil…
ESCRITOR: no me lo vas a explicar nunca.
BIKEMAN: de eso puedes estar seguro chico-ceu

El escritor se sube en la otra bici, también colocada en otro rodillo, empieza a pedalear, Bikeman sonríe.

ESCRITOR: ¿y a tus ligues, también les haces pedalear?
BIKEMAN: of course…
ESCRITOR: me lo imaginaba.
BIKEMAN: ¿tienes alguna pregunta más?
ESCRITOR: no, no…
BIKEMAN: pues calla y pedalea, a veces mientras se pedalea hay que desconectar las funciones básicas, y concentrarse únicamente en mover las piernas, arriba y abajo, arriba y abajo….

Vemos a los dos pedaleando.

Fundido a negro.

BIKEMAN HA MUERTO!!!!



Sábado por la mañana, hospital  anatómico forense, hora local 9:15, vemos a Doc, con su bata blanca, frente a él, una camilla, y encima el cadáver de un hombre, el cadáver de Bikeman, está desnudo, y su atuendo de súper héroe, de azul brillante, sus gafas de ciclista y su casco ultraligero y ultra moderno están en suelo,  Doc piensa: “por fin, y por una vez en la vida, estaba justificado que un súper héroe fuese ceñido y embutido en un traje de licra, los demás, súper héroes, simplemente son exhibicionistas, pero Bikeman, no…”

Doc coge la típica grabadora de las típicas series de tv donde le médico forense practica una autopsia a un cadáver… y empieza a hablar:

“Bike man ha muerto…

¿Hora de la muerte? No lo sé, no fue muy tarde, quizás la una de la madrugada, de un 12 de julio de 2013.

¿Causa? Ingesta accidental de un subproducto nocivo para el organismo humano. Es ecvidente, tiene el cuello inflamado, como si su traquea hubiese explotado en mil pedazos.

Eso es, un subproducto, un veneno, para saber a ciencia de que tipo de subproducto estamos hablando tendría que proceder a la realización de una autopsia, pero se trata de Bikeman, no puedo, es mi amigo, Bikeman…”

Doc llora desconsolado, cae al suelo de rodillas sobre la camilla donde descansa la ausencia de vida, donde descansa la ausencia, simplemente.
……..

Y como si esto fuese una película, remontamos en el tiempo, volvemos atrás, unas 16 horas, para saber porque Bikeman ha muerto.

Viernes por la tarde, Bikeman está vivo, es viernes por la tarde, y está vivo, mira la tele, hacen el tour de Francia, evidentemente Bikeman mira la tele. Es como si hiciesen un documental sobre Kripton, Súperman no tendría otra cosa que hacer, que ver ese documental, es completamente lógico.

Además Bike Man, va de incógnito, no es Bike Man, es su alter ego, Peter.  Acaba el tour, Peter se enfunda en su traje de licra, se monta en su bici y sale a la calle, ya no es Peter, ahora es Bikeman!!!!

el mundo después de varios años en guerra, parece en paz, y Bikeman pasea con su bici, simplemente para controlar que todo está bien.

Llega a su ciudad desde su templo de ruedas, va a una tienda de confianza y se compra una marca de caramelos, que es la que más le gusta y que es el único sitio donde venden esos caramelos, y Bikeman los adora, podría estar todo el día comiendo y comiendo y comiendo, claro que si lo hiciese, estar todo el día comiendo esos caramelos, sería Carameloman en lugar de Bikeman.  Se da una vuelta por la ciudad de 5 minutos a la velocidad de 1000 km por hora, tarda apenas 2 segundos, arrancar y frenar, todo en orden, se vuelve a su templo de ruedas, pasea suavemente por el campo, observa los campos repletos de alcachofas, y de naranjas, y de tomates, observa los bosques, el equilibrio entre hombre y mundo, y sabe, que ese equilibrio es delicado, pero que él está ahí, para salvaguardarlo…

Bikeman esta noche tiene una cita, bueno, no es Bikeman, es Peter, a Peter le gusta una chica con nombre de flor, y van juntos al estreno mundial de una película, luego hay una fiesta, y actores, y todo ese mundillo aburrido circulando por delante de las pupilas de Bikeman y su cita de nombre de flor.

Llega la noche, Peter aparca la bici, y coge su coche, Peter odia su coche, pero ¿y si tiene que llevar a su cita a casa? ¿la va a llevar en la barra de su bici? podría ser, “maldita sea!” piensa Peter, “tendría que haber venido en bici”.

Llega la chica, es preciosa, quita el hipo, su sencillez, sus ojos de gata, su sentido del humor, su piel, quita el hipo, al menos a Peter le quita el hipo.

Se sientan entre el público, ven entrar a las grandes estrellas del celuloide, desde sus asientos, Peter coge de la mano a la chica con nombre de flor.  

Ven la película, se aburren, los dos coinciden en que lo mejor es la banda sonora. Está bien, que los dos coincidan en eso, ¿te imaginas? “pues a mí me ha gustado mucho el actor,” dice él “y a mí la actriz” dice ella,  “si los dos son malos, si los dos son malísimos” añado yo, una discusión marciana en un mundo marciano, pero afortunadamente los dos están de acuerdo, se han aburrido, y les ha gustado la música, pudo ser peor, pudo no gustarles ni la música, el que no se conforma es por que no quiere.

Fuera, en el hall del gran cine hay una banda enorme de jazz amenizando el ambiente, gente elegante, con ropas pijas y elegantes y tocados en las cabezas, y mucha paja y poco pensamiento limpio. Tienen hambre, tanto Peter como su cita, Peter se acuerda de los caramelos de Bikeman, los lleva en el bolsillo, abre la bolsa de caramelos, se los ofrece a su chica, pero su chica, (bueno, su chica no, simplemente su cita) su cita de esta noche no quiere, Peter se lleva uno a la boca, “ahhhhhhgggggg, puro placer” piensa Peter,

Llegan los actores, las estrellas, todo se inunda de flashes, de focos, de autógrafos,

Mientras, algo le pasa a Peter, en su interior, el caramelo, no es un caramelo, está envenenado, Peter lo nota enseguida pero no puede hablar, nota sudores fríos y un terrible vértigo, la gente le habla, y él deja de escucharlos, como si sus voces se apagasen, como si se estuviese quedando sordo en apenas unos segundos, es como si un camión de 5000 kilos lo estuviese pisoteando por dentro, pero Peter disimula, le dice a su cita que va a pedir un refresco a una de las barras colocadas para la ocasión en el recinto hall de gran cine.

Se acerca a la barra, pero su cuerpo empieza a temblar, “Peter, ¿qué coño te pasa? ¿no eres capaz de andar recto? Espalda recta, disimula, nadie puede darse cuenta,” se dice para sí mismo.

La sensación de angustia aumenta, el corazón empieza a latir desbocado, Bikeman está en aprietos, los caramelos no eran caramelos, eran su criptonita, Peter lo sabe, la barra está a tan solo 3 pasos, consigue llegar, saca su cartea, saca un billete de 20, el pulso le tiembla, las rodillas le tiemblan, Peter comprende en ese instante lo que ha pasado, un subproducto de vete tu a saber que mierdas, lo ha envenenado y está a punto de hincar las rodillas, pero sabe que si pide agua, está salvado, el agua es su medicina, su argamasa… se acerca la camarera, Peter balbucea y de su boca sale algo parecido a letras: “a-g-u-a” la camarera sonríe, no es una camarera, es una de las compinches de quien ha urdido semejante asesinato,  el asesinato de Bikeman,  la camarera sonríe y se acerca a Peter, lo coge del cuello, se lo acerca a escasos centímetros y lo besa, en realidad no lo besa, le introduce con su lengua un segundo caramelo envenenado, Peter va a morir.

Vértigo, mareos, Peter intenta pensar, no puede, su mundo, su mente están a punto de estallar en miles de diminutos pedazos, ve un baño, necesita ir al baño, pero antes intenta recoger el billete de la barra, no puede, no puede levantar el peso de un simple billete, se gira hacia delante, mira el billete, su cuerpo baila, pero él no quiere bailar, es como si se hubiese convertido en una masa gigante y deforme de blandiblú, y estuviese enchufado a la corriente eléctrica, y su cuerpo bailase por impulsos, es incapaz de controlar nada, quiere gritar ayuda, pero no puede, no le sale la voz, el segundo caramelo envenenado está haciendo su efecto, busca a la chica de nombre flor, con su mirada, pero sus ojos no responden, todo se desenfoca, como si el operador de una película fuese borracho y jugase con el desenfoque de la cámara, no ve, se está quedando ciego, y sordo, y su cuerpo, fuese una gelatina encima de una montaña rusa, y su corazón fuese una olla exprés,

Y explota, se funde a negro, y muere, allí, Peter, muere, Bikeman muere, allí, a la salida de un estreno de una película mala de brillante banda sonora. La chica de nombre de flor acude en su ayuda, pero Peter ya ha muerto. La chica llora, el mundo llora.

La falsa camarera, la esbirra del mismisimo Satanás se escurre entre la muchedumbre. sale del mega cine, y se sube en un coche negro, el dueño del coche, es el Lex Luthor particular de Bikeman, su villano.

……………..

Vuelta al presente, al hospital anatómico forense. Doc observa el cuerpo de Bikeman, Doc conoce a Peter y conoce a Bikeman y sabe que se trata de la misma persona, es el único que lo sabe. Y llora descontrolado un sábado 13 de julio de 2013. 

Descontrolado….

Pero… espera…. un segundo, dos, tres… algo pasa, Bikeman, ha movido un dedo, ¿cómo? Doc no se da cuenta, pero Bikeman ha movido un dedo, ¡¡¡¡BIKEMAN NO HA MUERTO!!!!....  no ha muerto, sólo se ha quedado KO, pero no ha muerto. Bikeman, mueve otro dedo, y otro y salta de golpe a través de la puerta de la muerte, hacia la vida, allí en pelotas encima de la camilla donde descansaba muerto resucitado.  Doc cae al suelo de culo, sin saber que hacer ni que decir,

Bikeman no ha muerto.

“Bikeman” dice doc. “doc” dice Bikeman. “estabas muerto” dice Doc. “lo sé” dice Bikeman, “¿cómo es posible?” pregunta sin buscar repuesta Doc.

Silencio, Bikeman se viste de súper héroe, con su traje de licra, con sus gafas de ciclista, con su casco, coge la bici, su ultrasónica bici, y le dice a Doc. “ no he muerto, o quizás sí, eso es lo de menos, quizás haya muerto más veces, otras veces, es posible, pero siempre vuelvo y sabes por qué, Doc, sabes por qué?”

“¿por qué?” pregunta Doc. “¿por qué soy un personaje de ficción y los personajes de ficción podemos morir y nacer cada día” responde Bikeman, que se sube a su bici y desaparece en el horizonte alejado de la vida, corriendo, como si no existiese un mañana allí va, en busca de varias cosas, de su villano, de su ultravillano que ha intentado matarlo con unos simples caramelos, pero también va  en busca de la chica de nombre de flor, decide ir a por la chica, prioriza el amor sobre la guerra, por eso Bikeman es Bikeman, porque prioriza la cosas buenas antes de las malas, va a casa de la chica, llama al timbre, la chica abre, estaba llorando, destrozada por el accidente-incidente de Peter.

Bikeman se quita el casco, y las gafas y la chica comprende que Peter y Bikeman son la misma persona, se sube en la barra de la bici, y pasean dulcemente a la velocidad de la luz, sobre los pensamientos más hermosos…. Mientras, sus labios se funden y la banda sonora de su cuento es brillante, mucho mejor que la de la película de la noche anterior.




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